jueves, 16 de octubre de 2008

La familia


Esta es la historia de un padre que iba con su pequeño hijo en un tren de regreso a su casa. El niño le iba haciendo muchas preguntas al padre. Esto iba molestando al padre y se mortificaba pensando como controlar a su hijo. Se hacia una pregunta: ¿Cómo podré callar a este niño? De pronto vio un periódico a su lado. Tomó el mismo en sus manos y al observarlo vio el mapa del mundo en una de sus páginas. Lo rompió y le dijo a su hijo: "Toma, arregla esto, es el mapa del mundo, está roto".
Al poco rato el niño, le dijo a su padre: "papi terminé". El padre asombrado respondió "¿Cómo es posible? El niño mirando a su padre añadió: "Bueno papi, tú no te diste cuenta que por la parte de atrás había una familia. Yo arreglé la familia que estaba rota y el mundo se arregló solo. El padre jamás se olvido de aquella experiencia.

¿Sabe usted que es ser un emo?

Estoy muy interesada en orientar a la familia sobre temas de los que debemos tener conocimientos y que nos puedan ayudar. Hace poco escuche hablar de los emos y hoy orientandome para orientar consegui una información de interes que voy a compartir con ustedes. Día a día nos enfrentamos a nuevas corrientes o influencias que bombardean a nuestros niños, niñas y adolescentes. El problema de nosotros los adultos, es que a veces estamos tan metidos en nuestra vida, en nuestros problemas, en nuestras responsabilidades, que perdemos tiempo valioso para conocer que es lo que anda rodeando sus cabecitas.
La etapa de la niñez, preadolescencia y la adolescencia están caracterizadas por la alta vulnerabilidad en que se encuentra el ser humano. El aprendizaje de vida y los valores morales y espirituales, son puestos a prueba minuto a minuto. Necesitamos invertir en la construcción de cimientos fuertes que les permitan soportan la presión.
Particularmente, las etapas de la preadolescencia y adolescencia se caracterizan porque se desarrolla una necesidad de pertenencia social y por la conformación de su identidad. Necesitan sentirse parte de un grupo, y no solamente sentirse parte, sino también ser aceptados. Los intereses son cambiantes, piden ser más independientes, ser parte en la toma de decisiones.
Muchos adolescentes en ésta búsqueda pueden caer en trampas. La necesidad de pertenecer a un grupo les puede llevar a perderse en el camino.
La nueva moda que anda rondando a nuestros adolescentes. Más que una moda, es una corriente que ha tomado fuerza y que se extiende con rapidez.
¿Sabe usted que es ser un emo?
Esta es una nueva corriente que no debe ser confundida con los llamados “punks” o “góticos”.
Psicológicamente hablando, es una corriente de mucho riesgo, pues promueve y valida estados prolongados de depresión, la automutilación con navajillas,(cortarse las venas o romperse la piel). Al exigir ser extremadamente delgados, para poder ser aceptados como “emos”; de alguna manera se aceptan la anorexia y la bulimia como caminos alternativos. A estos se podría asociar un probable trastorno de identidad, baja autoestima, tendencias suicidas, dificultades para comunicarse, sentimientos de inadaptación y/o de vacío, dificultades en su identidad sexual y otros síntomas psicológicos.
Probablemente también se acompañe de problemas familiares y hasta académicos.
El término “emo” tiene sus orígenes en la música hardcore y en el punk durante los años ochenta, en Washington. Es música cargada de tendencias suicidas, tristeza y sentimentalismo. Así, se le llamó a esta música “emotional hardcore” y de ahí es de donde surge el término emo.
Esta son algunas características que distinguen a los emos:- Su vestimenta es muy particular: colores oscuros, preferentemente el negro, con diseños de cuadros o rosas, calaveras, corazones. Tenis estilo vans. Con adornos de pulseras con los mismos diseños. Su cabello cubre preferentemente su ojo izquierdo o gran parte de su rostro. Muestran poses de víctimas; como si estuviesen deprimidos siempre. De actitud pesimista y derrotista pueden recurrir al uso de drogas, como intento suicida o para tener el malestar de una resaca. En muchos casos, es difícil distinguir si es hombre o mujer, pues la moda es muy similar; tanto en ropa, cabello, accesorios y hasta maquillaje. Son asiduos a un tipo particular de música. Son poco sociales, se relacionan principalmente entre emos. Solo pueden ser pareja de otros emos. Muchos de ellos aceptan las relaciones homosexuales. Asiduos a comunicarse mediante el Messenger. Su escritura se caracteriza por utilizar más las letras consonantes. Tristemente, desia la escritora que hace poco tiempo esta “moda” era exclusiva de adolescentes entre los 14 y 20 años. Sin embargo ella tuvo la oportunidad de conocer el caso de un niño de 10 años que ya se define así mismo como emo. La influencia de otros adolescentes y la internet se han encargado de divulgar esta corriente con mayor fuerza.
Es preocupante que muchos padres y madres aleguen desconocimiento. La pregunta más importante es: ¿Qué puede llevar a un adolescente a este camino? ¿Por qué la apuesta a pertenecer a esta tendencia? Tenemos que tener orientados a nuestros hijos por que no pueden estar aislados de la realidad. Los emos pueden estar en el colegio o en la escuela, en el barrio, en la familia. Si vieran lo fácil que es buscar en el internet información sobre esta corriente; inclusive hay espacios en donde les brindan pasos para convertirse en emos.
La pregunta clave será entonces ¿qué va a hacer usted con esta información? Recuerde: hable con sus hijos e hijas. Conozca los ambientes en los que se desarrolla. Cuando usen internet, periódicamente busque los sitios que han visitado. Evite alarmarse si llegasen a conversar sobre estos temas. Averigüe de donde vienen las modas, puede ser que en ocasiones les compremos ropa o accesorios que no sabemos que significan entre ellos y ellas.
La palabra de Dios habla sobre los postreros tiempos. No podemos tener una actitud pasiva.
Proverbios 22: 6 dice “instruye al niño en su camino, y ni aún de viejo se apartará de él. Si buscamos sinónimos de la palabra instruir podríamos aplicarlos de la siguiente manera: enseñe, eduque, forme, perfeccione, alecciona, adiestre… esta es su responsabilidad.